Último Bimestre del año escolar: Instalar una cultura del esfuerzo

Hemos vivido un tiempo de descanso y celebración en este mes de la patria, esperamos que haya sido un espacio de compartir en familia y reponer fuerzas para enfrentar con buen ánimo el último bimestre del año escolar.

Viene una época de mejor clima, muchas actividades familiares, con una alta exigencia en lo laboral y también en el estudio de nuestros alumnos.

Queremos invitarlos a mirar las necesidades de nuestros alumnos en este tiempo desde rol que compartimos como educadores.

El primer llamado es a que mantengamos la alegría y la paz que viene de la profunda convicción de tener un Dios Padre que nos ha encomendado el cuidado cariñoso de nuestros hijos “me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad”, (Sal 15, 6).

En segundo lugar, nuestros niños y jóvenes al ir terminando el año necesitan contención y estructura que garanticen su bienestar tanto físico como emocional, para así poder desplegar todos sus talentos con perseverancia y superarse a sí mismos.

Instalar una cultura del esfuerzo venciendo el cansancio es siempre una oportunidad de aprendizaje donde crecemos y fortalecemos la voluntad.

Concretamente nos puede ayudar en este cuarto y último bimestre:

  • Mantener límites claros que al hacer predecible el ambiente generan seguridad y sensación de protección.
  • Mantener la rutina familiar diaria, que cuida el sueño y la alimentación.
  • Orientar un horario ordenado que se cumpla y equilibre tanto tiempos de actividad física, entretención y estudio.

Dado esto, creemos que es relevante no bajar los brazos en estos últimos meses y entregar todo de sí, para finalizar un buen año escolar.