VOTAR Y NUESTRO DEBER DE ESTA INFORMADO

En el marco de las elecciones de este fin de semana, la asignatura de Educación ciudadana de IIIº Medio  ilustraron por medio de un afiche la importancia de ejercer una ciudadanía  responsable frente a las al proceso electoral. Este proceso de aprendizaje busca promover conductas que permitan fortalecer nuestra democracia, la responsabilidad de informarse y la importancia de ejercer nuestra cuidadanía. Conceptos claves para nuestros alumnos de III Medio. En este link podrás encontrar los afiches diseñados.

Además les dejamos a continuación la editorial del Boletín del Movimiento sobre el tema.

¿Y por quién votar?

Y así como debemos exigir estos derechos, como cristianos tenemos que también cumplir con nuestro deber de informarnos oportuna, seria y responsablemente sobre los candidatos que se nos proponen.  

En los próximos días tendremos en nuestro país las elecciones municipales, de gobernadores regionales y de convencionales constituyentes. Es decir, gente que nos gobernará y otros que darán los primeros pasos en lo que será nuestra nueva Constitución. Esta última, como norma principal del orden jurídico vigente, establece las reglas fundamentales de la vida en comunidad. Y, desde esa perspectiva, nuestra misión es fundamental.

¿Por quién votar? ¿Qué elementos debo considerar? La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) establece ciertos principios orientadores de la vida en sociedad. En esa línea es importante mencionar, en primer lugar, la dignidad de la persona humana. Este principio se basa en el hecho de que toda persona es creada a imagen y semejanza de Dios y, por lo tanto, creada por amor con derechos y deberes inalienables. Dice el papa Francisco en la última Encíclica Social «Fratelli Tutti» que “todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente, y ese derecho básico no puede ser negado por ningún país” (FT 107).

Por tanto, el derecho a la vida, la búsqueda de la paz, el apoyo a la familia, el derecho de los padres a educar a los hijos, el derecho al culto religioso, entre otros, son elementos que no deben faltar en nuestros gobernantes ni en una futura Constitución, ya que dignifican al ser humano. Y para qué hablar del trabajo, otro elemento clave en la enseñanza social de la Iglesia. El Papa nos señala al respecto que: “El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular —porque promueve el bien del pueblo— es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna” (FT 162). En este año de pandemia en donde mucha gente se ha visto privada del trabajo por diversos motivos, debiera ser una prioridad para los futuros gobernantes.

Y así como debemos exigir estos derechos, como cristianos tenemos también que cumplir con nuestro deber de informarnos oportuna, seria y responsablemente sobre los candidatos que se nos proponen. Que conozcamos sus puntos de vista en temas tan importantes como los mencionados. Esto nos llevará a una correcta participación en este proceso. Justamente el principio de participación, “por el cual cada individuo contribuye a la vida cultural, económica, política y social de la comunidad civil a la que pertenece” (DSI), es un deber que como cristianos no podemos olvidar. Participar en este proceso es una forma de ejercer nuestro deber.

Por último, el principio rector de todo esto es el bien común, que en términos simples corresponde a todas las condiciones que hacen posible el logro de la perfección, tanto a nivel individual como comunitario. El actuar social alcanza su plenitud en la realización del bien común, por esto, es algo que debiera apuntar no sólo las decisiones de nuestros gobernantes sino a las nuestras también.