El principio fundamental del modelo Islandés es incrementar el tiempo que los niños y jóvenes pasan con sus familias.

Claramente la prevención es una tarea que involucra a muchos actores que se relacionan con los jóvenes a lo largo de la vida, pero todos los estudios, no solos realizados en nuestro país , aseguran que el “CUIDADO EMPIEZA EN LA CASA”,  y esto es porque los padres son los principales educadores de los hijos. Este cuidado toma una gran importancia frente al tema de la prevención del consumo de drogas y alcohol.

El cuidado de los hijos puede parecer obvio, pero claramente este cuidado apunta, a involucrarse  y comprometerse en la relación con los niños. Este involucramiento implica tiempo, pero un tiempo que más que cantidad sea un tiempo de calidad, solo de esa manera ellos creerán que hay un interés real, de parte de los padres en querer conocerlos saber quiénes son, lo que piensan, lo que sienten y sus necesidades.

Darles tiempo para conversar, practicar algún deporte juntos, salir a caminar, ir a dejarlos y a buscarlos a los “carretes”, etc. Son muchas las instancias que se pueden  aprovechar para involucrarse con ellos.

Si quieren profundizar un poco más en esta temática les recomendamos el artículo en el siguiente enlace.