Entrevista: Rodrigo Sánchez, Generación 1997

Combino mi trabajo como gestor y líder de expediciones de buceo y ciencia en la región de fiordos y canales de la Patagonia chilena con la Dirección de Fundación Capital Azul. Ahí en colaboración con diferentes Sindicatos de Pescadores, nos dedicamos a la implementación una Red de Refugios Marinos para Conservación y Restauración de la Biodiversidad en la zona costera.

¿Cómo te definirías?

Soy una persona muy apasionada de lo que hago, me gusta vivir la vida con intensidad y tratando permanentemente de estar en contacto con la naturaleza, especialmente en el mar.

Eres el tipo de persona que…

Está en movimiento constante. Una semana puedo estar en la Patagonia recorriendo los canales del sur a bordo de un barco y la siguiente en la costa central, el Desierto de Atacama o en la cordillera haciendo trekking o explorando nuevas rutas de caminatas o buceo. Mi mochila siempre está lista para la próxima aventura y ahora que mis niños están más grandes, empezando a hacerlos partícipe de ellas.

¿Cómo influyó tu experiencia escolar en lo que te dedicas?

En general creo que lo que más me influyó fue el trabajo que hacíamos con el Colegio San Lorenzo y aprender desde muy niños a ayudar con cariño y empatía a quienes más lo necesitan.

¿Cuáles son tus recuerdos más preciados en el colegio?

El Grupo Scout, las tutorías y comunidades me marcaron mucho. Eran momentos para compartir y conocer a compañeros de otros cursos en una dimensión diferente al día a día del colegio. Ahí se generaron lazos que hasta hoy perduran.

¿Cuál es tu lugar favorito del colegio, por qué?

En algún momento, junto a mis compañeros de curso, tuvimos la iniciativa de arreglar un pequeño pedazo del patio del colegio, justo frente al acceso a la Fundación Chile. Ahí hicimos un pequeño jardín con pasto y pequeños arbolitos frente a la sala de nuestro curso, no es que haya sido un jardín japonés ni nada parecido, pero era un lugar que nos había unido como curso. No sabría decir si queda algún vestigio de eso pero fue bonito ver que, unidos, podíamos generar un pequeño cambio positivo para todos en el colegio.

¿Qué fue lo que más te marcó del colegio?

Creo que la amistad más allá de los propios cursos. Incluso tantos años después de haber salido, sigo en contacto con ex alumnos de diferentes generaciones y es como si el tiempo no hubiese pasado.

Resume en una palabra tu paso por el CSB

Amistad

¿Recuerdas alguna anécdota? ¿Cuál?

Recuerdo las salidas a la gruta del sendero de Agua del Palo. En esos tiempos, el colegio era chico aún y hacíamos esas salidas durante los fines de semana con los Scout o para la semana del colegio. Eran un buen momento para compartir entre gran parte de la comunidad del colegio.

¿Qué mensaje le darías a los alumnos del colegio hoy? ¿Qué oportunidades los invitarías a aprovechar?

Que quieran a su colegio. El colegio lo hacemos todos quienes formamos parte de su comunidad y nosotros mismos estando ya fuera, somos el reflejo de lo que es el colegio. Les diría que aprovechen los talleres y actividades extraprogramáticos. Esas son instancias para conocer y descubrir a gente en una dimensión diferente de la rutina del día a día escolar.

Nombra un profesor o tutor que te haya marcado

Patrick Blummer que fue mi profe jefe en IIº y IIIº medio. Me marcó porque Patrick, sin importar lo que pasara, siempre estaba sonriendo y buscando el lado positivo de las cosas a pesar de las dificultades que pudiese haber.