Entrevista: Matías Escabini, Generación 1995

Trabajo en educación técnica profesional hace más de 15 años. Hoy trabajo en Inacap cumpliendo mi sueño de aportar a la sociedad desde la formación de las mejores personas técnicas y profesionales del país.

¿Cómo te definirías?

Como una persona feliz, muy agradecida de Dios, Jesús y la Virgen por todo lo que me ha regalado en la vida, especialmente por la familia que hemos formado junto a la Ale, la Domi, Cris y Santi.

Eres el tipo de persona que…

Cree que no hay imposibles y que la vocación de servicio a los demás, puede cambiar el mundo.

¿Cómo influyó tu experiencia escolar en lo que te dedicas?

Me marcó profundamente desde chico. Ya en 5º básico sabía que quería dedicar mi vida a la educación y hoy tengo la suerte de estar cumpliendo ese sueño. Un ejemplo que me marcó en ese camino, fue el Colegio San Lorenzo y su impacto positivo en cientos de familias.

¿Cuáles son tus recuerdos más preciados en el colegio?

El sentido de comunidad en todo lo que hacíamos: en tutoría, scout, fútbol, vóleibol, comunidades, etc. Hoy me encuentro constantemente con exalumnos y exalumnas del colegio y ese sentido de comunidad sigue muy presente.

¿Cuál es tu lugar favorito del colegio, por qué?

La cancha de fútbol al lado del patio techado, que era de cemento en mi época. Siempre jugábamos antes de empezar las clases y en los recreos. Viví grandes momentos ahí que me marcaron con mis amigos durante el colegio.

¿Qué fue lo que más te marcó del colegio?

La vocación de servicio y el cariño con el que trabajaban cada día de los tutores, profesores y colaboradores del colegio. Son parte de mi vida y aprendí muchísimo de cada uno de ellos. Hoy cada vez que voy al colegio, sigo viendo a muchos de ellos y es como si nunca hubiera salido, me siguen haciendo sentir parte de nuestra comunidad benitana.

¿Sientes que llevas un sello de la formación del colegio?

Sí, en mi caso busco siempre mantener viva la vocación de servicio, está presente en cada cosa que hago. Creo que es algo que está en todos los exalumnos y exalumnas del colegio. Es un sello que nos distingue de los demás. Por eso, la Domi, Cris y Santi, están en el colegio hoy, porque con la Ale, nos gustaría que salgan con el mismo sello y que los acompañe el resto de la vida.

Resume en una palabra tu paso por el CSB

Desarrollo.

¿Recuerdas alguna anécdota? ¿Cuál?

Cuando había hot dogs de almuerzo y hacíamos competencia en el curso quién comía más. Como eran dos por persona, mis compañeros me regalaban el segundo de ellos para ganar. Tuve el record de 9 hot dogs en 4to básico.

¿Qué mensaje le darías a los alumnos del colegio hoy? ¿Qué oportunidades los invitarías a aprovechar?

El colegio San Benito es un regalo que hay que aprovechar, cuidar y respetar. El colegio lo hacemos todos y depende de nosotros que siga siendo un lugar que permita descubrir y desarrollar todo nuestro potencial como personas. Lo que hacemos hoy, marcará lo que seremos en el futuro y tenemos que ser protagonistas en este camino.

Tratemos a todas las personas, como queremos que nos traten a cada uno de nosotros porque todos tenemos sueños por cumplir y ese camino, será mejor si somos respetuosos de los demás. Gracias a Dios, contamos con todas las personas claves que son parte del colegio y que nos ayudan día a día para que descubramos y logremos esos sueños; ellos son nuestros profesores y profesoras, colaboradores, compañeros y compañeras, papás y mamás. ¡Aprovechémoslos porque quieren lo mejor de nosotros!

Nombra un profesor o tutor que te haya marcado

La verdad es que son varias las personas que me marcaron, por lo que no puedo elegir a una. Lo que sí puedo decir es el por qué, y fue porque me enseñaron que la fe literalmente mueve montañas, porque me acompañaron durante toda mi vida apoyándome en los momentos buenos y malos que tuve en el colegio (como muchos niños) y que, gracias a ellos descubrí que cada día podemos ser mejores que el día anterior si es que nos lo proponemos.