Entrevista: Verónica Melero, Generación 2000

Soy directora ejecutiva de la Fundación Reinaldo Solari, fundación familiar enfocada en desarrollar y apoyar proyectos de educación en sectores vulnerables

¿Cómo te definirías?

Entusiasta, exigente, amistosa, gozadora. 

Eres el tipo de persona que…

Persevera y que se esfuerza para mejorar.

¿Cómo influyó tu experiencia escolar en lo que te dedicas?

Muchísimo. En el colegio participé en todas las actividades que pude. En el Centro de Alumnos coordinando diferentes actividades, en trabajos de verano y de invierno, en tutoría, en comunidad, entrenamientos de atletismo, etc.

Todo esto me ayudó a aprender a organizarme, a tener grandes metas, a esforzarme y a trabajar con otros para llegar más lejos.

Me enseñó que tenemos muchísimo que entregar a otros, en especial a los que más lo necesitan. Por eso trabajo ahora en una fundación para ayudar a que otros tengan la oportunidad de tener una educación tan completa como la que yo tuve.

¿Cuáles son tus recuerdos más preciados en el colegio?

Mis mejores recuerdos son con nuestro equipo de atletismo. Tuvimos varios logros que para nosotros fueron muy importantes. Por ejemplo, motivar y empujar para tener la cancha y gimnasio que están ahora en el colegio.

¿Cuál es tu lugar favorito del colegio, por qué?

La cancha de atletismo, que alcanzamos a usar solo un año, pero que tuvimos la suerte de inaugurar.

¿Qué fue lo que más te marcó del colegio?

La Tutoría. El poder conocer a los más chicos y más grandes del colegio, te daba una sensación de estar en familia, de apoyo y de contención. Te sentías protegido en el colegio. También atletismo: que me ayudó a desarrollar muchas habilidades personales, como la obediencia, el esfuerzo, compañerismo y manejo de la frustración. Y por último y lo más importante: mis amigas.

Resume en una palabra tu paso por el CSB

Familia.

¿Recuerdas alguna anécdota? ¿Cuál?

Organizamos un campeonato de futbol femenino en los recreos. Llegó a la final nuestro curso y las del paralelo. La final fue en el recreo de almuerzo. Fue todo el colegio. Parecía la final de la Champions. Mucho nerviosismo, la final terminó en penales y mucha discusión. ¡Y ni nos acordamos de quién ganó!

¿Qué mensaje le darías a los alumnos del colegio hoy? ¿Qué oportunidades los invitarías a aprovechar?

Involucrarse y participar en todas las actividades que puedan en el colegio, porque es la mejor manera de crecer y aprender. No quedarse con lo que hay, buscar nuevas ideas, proponer mejoras o cambios. Siempre con respeto y queriendo al colegio, porque como me dijo una sabia amiga, es una extensión de nuestra familia. Y en especial: tratar de devolver parte de lo que hemos recibido a los que más lo necesitan.

Nombra un profesor o tutor que te haya marcado

La Locha (Angélica Zenteno), nuestra entrenadora de atletismo de toda la vida, que confiaba en nosotras, nos motivaba, nos hacía esforzarnos al máximo y nos entregó infinito cariño hasta el día de hoy.  

Y nuestra última profesora jefe, Marcela Sepúlveda, que con paciencia de santa nos enseñaba física, nos aconsejaba. Nos acompañó en todas nuestras locuras.  

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