Entrevista: Josefina Ringeling, Generación 1992

Directora ejecutiva de los Amigos de San Lorenzo. Buscamos apoyar el desarrollo del proyecto educacional del Colegio San Lorenzo a través de diferentes iniciativas de financiamiento y vinculación con la comunidad del Colegio.

¿Cómo te definirías ?

Soy muy apasionada y entregada por las cosas que me motivan. Mi familia, mis amigos, mi comunidad, mi trabajo y la música movilizan mi vida con mucha fuerza.

Eres el tipo de persona que…

Siempre tengo mil cosas que hacer porque nunca digo que no. Me encanta estar siempre disponible, ser útil y compartir los dones que Dios me ha regalado.

¿Cómo influyó tu experiencia escolar en lo que te dedicas?

La educación se volvió mi vocación y mi motor de partida para todo lo que hago. La experiencia de la Tutoría y de ser jefa scout. La capacidad de liderazgo, de organización y motivación con todo es algo que agradezco al Colegio. También el haberme formado con un profundo amor a Dios, en el servicio y en la amistad.

¿Cuáles son tus recuerdos más preciados en el colegio?

El coro, los campamentos y reuniones de Scout, las mil reuniones para organizar cosas, la oportunidad de hacer Tutoría en el San Lorenzo, ser las alumnas mayores y poder compartir con las más chicas como si fuéramos hermanas.

¿Cuál es tu lugar favorito del colegio, por qué?

El lugar de la María debajo de la escalera, al lado del comedor de Oblatos. Me encanta estar con ella y, además, por ahí pasan muchas personas que se quedan conversando y compartiendo, que es lo que más me gusta hacer.

¿Qué fue lo que más te marcó del colegio?

Yo creo que fue el haber sido las alumnas mayores, que era un colegio familiar, con mucha participación de los apoderados, con profesores motivados y muy cercanos. Pero sobre todo, me marcaron todas las experiencias de tutoría; con mi curso, con los cursos menores y con los cursos de hombres con los que organizamos muchas actividades e iniciativas. Fuimos los fundadores y eso fue un gran privilegio. Siempre me sentí muy querida.

¿Sientes que llevas un sello de la formación del colegio?

Absolutamente, siento que tengo un gran espíritu benedictino, me siento muy orgullosa de ser ex alumna del San Benito y que mis hijos también lo sean.

El sello del servicio, de la amistad y de una profunda relación con Dios a través de la Lectio Divina.

Resume en una palabra tu paso por el CSB.

La amistad y el espíritu benedictino.

¿Recuerdas alguna anécdota? ¿Cuál?

Miles de anécdotas, pero las que más destaco fue haber participado en todos los campeonatos deportivos, porque éramos muy pocos. Campeonatos de natación, lanzamiento de la jabalina, de la bala, ser parte de la posta en el Interescolar y después correr a cambiarse para estar a cargo de la barra. ¡Muy entretenido!

¿Qué mensaje le darías a los alumnos del colegio hoy? ¿Qué oportunidades los invitarías a aprovechar?

Que vayan, al menos una vez, a alguna de las actividades que ofrece el colegio como trabajos, misiones o scout. Son experiencias muy valiosas donde se aprende a servir, a compartir, a trabajar en equipo y se forjan amistades que duran para toda la vida.

Nombra un profesor o tutor que te haya marcado

La Chica Gross, el Tato Figueroa, la Consuelo Braun, Rodrigo Vidal. Fueron mis tutores, me enseñaron a ser tutora y a hacer las cosas con y por amor.