Entrevista: M. Ángeles Pérez, Generación 2000

Mi nombre es María de los Ángeles, aunque creo que nadie me conoce por ese nombre. Siempre me han dicho Lale. Salí del Colegio el año 2000, hoy soy socia de Boetsch Propiedades, y junto a una de mis hermanas y amigas tenemos una fundación dedicada al rescate de animales abandonados, para su recuperación y adopción. Mi querida Fundación Julieta.

¿Cómo te definirías?

Muy amiga de mis amigas y empática. Mañosa y llevada a mis ideas también.

Eres el tipo de persona que…

Me la juego por lo que quiero. Se me mete una idea en la cabeza y no sale hasta que se hace. De las que no espera que el resto haga, si no que soy la primera en organizar y hacer.

¿Cómo influyó tu experiencia escolar en lo que te dedicas?

El colegio siempre nos dio espacios para innovar en cosas nuevas y que requerían asumir responsabilidades. Salí del colegio sintiéndome capaz de “salvar el mundo” y con mucha conciencia social. Claramente no lo logré, pero al menos con mi trabajo en la fundación me siento aportando un granito de arena. Muchos piensan que el problema del abandono animal es solo de los amantes de los animales, pero no, es un gran problema social y que trae mucha miseria a su alrededor.

¿Cuáles son tus recuerdos más preciados en el colegio?

Yo amé la etapa escolar. Lo pasé increíble, sobre todo en tercero y cuarto medio. También de las campeonatos de futbol de mujeres en el recreo de almuerzo. Con mi equipo éramos secas y teníamos una tremenda barra.

¿Cuál es tu lugar favorito del colegio, por qué?

El parque creo. Salvo cuando nos hacían ir a trotar, ya que no existía el estadio en esa época. También pasé gran parte de los recreos en el kiosco.

¿Qué fue lo que más te marcó del colegio?

Por lejos lo mejor que me entregó el colegio son mis amigas, que hasta el día de hoy somos inseparables, y que hemos ido creciendo juntas en las buenas y en las malas.

¿Sientes que llevas un sello de la formación del colegio?

Yo creo que tengo muy arraigado el sentido de comunidad. Este año tuve que elegir dónde entraría mi hijo al colegio y no me pude imaginar en otro lado. Siento tanto cariño por todos los que aún están ahí y me siento absolutamente parte de la comunidad.

Resume en una palabra tu paso por el CSB.

Amigos.

¿Recuerdas alguna anécdota? ¿Cuál?

Con mi amiga Berni Crespo inventamos la fonda del Colegio, que hasta el día de hoy entiendo que sigue existiendo.

¿Qué mensaje les darías a los alumnos del colegio hoy? ¿Qué oportunidades los invitarías a aprovechar?

Que acepten desafíos, ¡haciendo cosas es cómo mejor se aprende!

Que sean rebeldes positivos y peleen por lo que quieren, pero siempre con respeto y empatía. Que aprovechen las instancias de comunidad y sociales que da el colegio para disfrutar y ser mejores personas. 

Y por supuesto, que si quieren una mascota la adopten y no la compren.

Nombra un profesor o tutor que te haya marcado

La Isabel Ortuzar me marcó mucho como tutora, por todo el cariño y dedicación que entregaba.

Y también pasé muchos recreos con Hugo del Laboratorio, que me daba los ratoncitos para salvarlos y llevármelos a mi casa.