Agosto: Mes del Servicio

En este mes de agosto 2022, queremos responder al llamado de la Iglesia, que nos invita a cultivar y vivir en profundidad la solidaridad. Nos levantamos con fuerza para ir al encuentro de las necesidades de nuestros hermanos, en quienes podemos reconocer el rostro de Cristo, que se hizo pobre por nosotros. Nos aprestamos a dejar la comodidad de nuestra rutina, y buscar esa Vida prometida, que, paradójicamente, se encuentra al entregarse por completo.

Tenemos el regalo de entrar en este mes con la experiencia fresca de lo que fueron las actividades de invierno: Misiones, Trabajos y Scout. En ellas pudimos vivir una vez más, con mucha claridad, algunos elementos que caracterizan nuestra forma de servir y que queremos cultivar en cada uno de los cursos del Colegio:

La oración: 

Nuestra misión de servicio nace del encuentro con Cristo, quien no vino a ser servido sino a servir  y a dar su vida para nuestra salvación. Tomando por guía el Evangelio, queremos aprender a servir como lo hizo Cristo, sabiendo que Él no sólo nos ha dejado un camino a seguir, sino que se ha hecho Él mismo camino para sostenernos y acompañarnos, dándonos su Espíritu para poder amar  y servir como Él mismo lo ha hecho con nosotros.

La comunidad:

Esta experiencia de fe y de encuentro con el amor de Dios crece y madura cuando se cultiva al interior de una comunidad en la que podemos compartir la Buena Noticia del Evangelio y celebrar el regalo de la fe dando testimonio de la acción de Dios en la propia vida y en la vida de la comunidad. Esto mismo fue lo que sucedió a san Benito, quién, tomando el ideal de la Primera Comunidad Cristiana, fundó pequeñas comunidades en las que cada uno pudiera aprender a escuchar, buscar y servir a Dios y a los demás.

La Tutoría:

Una comunidad que busca y cultiva la oración y vive el Evangelio, es en sí misma un testimonio de Dios en el mundo, irradiando su amor a todos aquellos que se ponen en contacto con ella. Esta experiencia es la que dio origen al Movimiento Manquehue, donde cada tutor sale al encuentro del otro, escuchando, acogiendo, poniéndose a su servicio, anunciándole la Buena Noticia del Evangelio y enseñándole a reconocer y escuchar a Cristo que nos habla en su Palabra, iluminando la propia vida y llenándola de sentido.

La invitación para cada curso y comunidad de nuestro Colegio es la siguiente:

  1. Saquémosle el jugo a la oración de cada mañana. Reflexionemos juntos las frases de la Regla de San Benito que se han dispuesto en las salas e inclinemos también el oído del corazón para escuchar con fervor la Palabra de salvación que nos traiga el Evangelio de cada día.
  1. Partamos por vivir la Tutoría en cada curso. Tomemos acciones conscientes y concretas, que nos lleven a preocuparnos más del otro en el día a día y crecer en la caridad fraterna.
  1. Abramonos a la posibilidad de salir de nuestros cursos a irradiar vida a otra personas, ya sean otras personas del Colegio u otros grupos de más lejos, que nuestro servicio sea una muestra de la fe de cadauno, de la amistad que se ha cultivado y de las ganas de entregar algo que brotan de los corazones.

Que este mes del servicio sea una fiesta de la fe, llena de esa alegría del Evangelio, que se parte y se comparte, multiplicándose hasta saciar a todos.

¡Mucha paz en Cristo!