Conoce más sobre la vida de San Benito

SAN BENITO DE NURSIA

Es el fundador del monacato occidental. Nació en Nursia alrededor del año 480. Murió en Montecasino en 543.

Benito fue hijo de un noble romano de Nursia, pequeña población cercana a Espoleto. Hay una tradición, aceptada por San Beda, que afirma que Benito fue gemelo de su hermana Escolástica. Pasó su niñez en Roma, donde vivió con sus padres y asistió a la escuela hasta que llegó a la educación superior. Fue en este punto cuando habiendo regalado a otros sus libros, y dejando la casa y la riqueza de su padre, deseoso de servir solo a Dios, se dio a la búsqueda de un sitio donde pudiera lograr ese santo propósito. Fue así que abandonó Roma. Tenía edad suficiente para haber estado en medio de sus estudios literarios para entender el significado real y el valor de las vidas disolutas y licenciosas de sus compañeros.

Era perfectamente capaz de sopesar todos esos elementos y compararlos con la vida que se aconsejaba en los Evangelios, y optar por esta última. Si se acepta el año 480 como la fecha de su nacimiento, podremos pensar que abandonó sus estudios y hogar alrededor del año 500 d.C.

No parece que Benito haya salido de Roma con el objeto de convertirse en ermita, sino simplemente de encontrar un lugar alejado de la vida de la gran ciudad. Basta observar que se llevó con él a su anciana nodriza para que lo sirviera, y se estableció en Enfide, cerca de un templo dedicado a San Pedro, en compañía de “hombres virtuosos” que compartían sus sentimientos y su perspectiva sobre la vida. Fue en Enfide donde Benito operó su primer milagro restaurando a su condición original una criba de trigo hecha de barro que su anciana sierva había roto accidentalmente. El renombre que ese milagro le dio a Benito hizo que este buscara irse más lejos aún de la vida social y “escapó secretamente de su nodriza y buscó el rincón más apartado de Subiaco”. Había sido transformado el propósito de su vida. Originalmente había escapado de los males de la gran ciudad; ahora estaba determinado a ser pobre y a vivir de su propio trabajo. “Por Dios escogió deliberadamente las durezas de la vida y el cansancio del trabajo”.

De camino desde Efide, Benito encontró un monje llamado Romano, cuyo monasterio estaba en la montaña sobre el precipicio donde estaba la cueva. Romano discutió con Benito el propósito del viaje que había llevado este último a Subiaco, y le dio un hábito monacal. Por consejo de Romano, Benito se convirtió en ermita y así vivió por tres años, desconocido de la gente, en esa cueva sobre el lago.

Parece ser que el monje visitaba frecuentemente a Benito y le llevaba comida en ciertos días. Durante esos años de soledad, maduró en mente y en carácter, en el conocimiento de sí mismo y de sus hermanos hombres, y al mismo tiempo no solamente su nombre se fue haciendo famoso, sino que conquistó el respeto de quienes vivían a su alrededor. Su nombre era tan respetado que, a la muerte del abad de un monasterio vecino, la comunidad lo buscó para pedirle que aceptara ser el nuevo abad. Benito conocía la vida y la disciplina de ese monasterio y también sabía que “su estilo de vida era distinto al suyo, pero después de un tiempo, vencido por su insistencia, aceptó”. La experiencia fracasó. Los monjes intentaron envenenarlo, de modo que Benito volvió a su cueva. 

A partir de ese tiempo, sus milagros se hicieron más frecuentes y muchas personas atraídas por su santidad y su carácter, llegaron a Subiaco para ponerse bajo su guía. Benito construyó doce monasterios en el valle para acomodar a esas personas. En cada uno de ellos puso a un superior con doce monjes. Él vivía en el treceavo con “unos cuantos, a los que él consideraba que su presencia sería más útil y podrían ser instruidos mejor”. Pero él se convirtió en el Abad y el padre de todos. Con el establecimiento de esos monasterios comenzaron las escuelas para niños, y entre estos, uno de los primeros fueron Mauro y Plácido.

El resto de la vida de Benito fue dedicada a llevar a cabo el ideal de monacato que nos ha dejado plasmado en su Regla.